La tecnología blockchain no para de innovar, sin embargo, en contraparte, las estafas con criptomonedas siguen evolucionando. Es como si los estafadores se levantaran día a día con el deseo de reinventarse.
Según un estudio que difundimos en Cardaniers, desde el 2012 más de 30 mil millones de dólares en criptomonedas han sido robados hasta ahora (aunque las estafas han disminuido en el último año). Este es el lado oscuro que no debemos ignorar de este sector y para proteger a los usuarios, es importante difundir este tipo de información.
Por esta razón, en este artículo abordaremos este tema desde diferentes dimensiones y mencionaremos cuáles son esas estafas con criptomonedas con las cuales corres el riesgo de caer en 2023 y muy probablemente en 2024, pues parece una tendencia que perdurará.
Inversiones en shitcoins

Las shitcoin son uno de los fraudes con criptomonedas más frecuentes
La escena novelesca de un hacker accediendo a tu computador y robando tus fondos, no es tan común como la estafa más popular de este sector: Las shitcoin.
En Cardaniers usamos el Exchange Binance, a parte de que las comisiones por operación son las más bajas, solo un 0,1% por operación, además es el exchange más grande del mundo, por lo tanto el más solvente y el que más difícil es que quiebre y por lo tanto más improbable que puedas quedarte sin dinero. Puedes abrir una cuenta haciendo click aquí.
Las shitcoins son criptomonedas de poco o ningún valor cuyos creadores solo buscan lucrarse a costa de los inversores ingenuos o desinformados. Suelen tener toda la apariencia de ser proyectos serios, innovadores y prometedores, pero en realidad no tienen ninguna base sólida, ni técnica ni económica, que los respalde.
En realidad, el mercado está lleno de ellas y muchos medios, influencers y analistas hacen publicidad de estos proyectos solo con el fin de lucrarse, muchas veces engañados por el gran bombo que suelen tener.
Las shitcoins se caracterizan por implementar estrategias de marketing sofisticadas y agresivas, que utilizan medios de comunicación, redes sociales, influencers o bots para generar una falsa sensación de popularidad, confianza y urgencia.
También suelen crear comunidades muy fuertes y fanáticas que defienden a “capa y espada” sus proyectos, atacando a cualquier crítico o escéptico. Así como se defiende a Bitcoin, Ethereum y a cualquier otro proyecto serio, los fanáticos de estos proyectos son muy activos, por lo cual es difícil ver lo que hay detrás.
Sin embargo, tarde o temprano, las shitcoins acaban fracasando por diversos motivos: el equipo detrás es incompetente o malintencionado, la idea es inviable o inexistente, el código es defectuoso o copiado, el mercado es saturado o inexistente, etc. Cuando esto ocurre, los inversores pierden todo su dinero y se quedan con unos tokens inservibles.
Así que, para evitar caer en la trampa de las shitcoins, es importante no invertir en proyectos nuevos, a menos que se tenga un gran conocimiento del sector y se haya hecho una investigación exhaustiva sobre el mismo. Incluso los expertos pueden caer en las shitcoins, así que, si se es ignorante en el tema, es mejor abstenerse y preferiblemente buscar proyectos con mucho más tiempo en el mercado.
Si ves un proyecto prometedor y tomas la decisión de arriesgarte, entonces no inviertas más de lo que estás dispuesto a perder. Este consejo ya es un cliché, pero las criptomonedas son un mercado volátil y arriesgado. Por eso, hay que ser prudente y diversificar el portafolio con proyectos consolidados y de calidad.
Malas prácticas de los grandes gigantes de las criptomonedas
Cuando de evitar caer en fraudes se trata, muchos piensan que es una buena opción dejar su dinero en manos de grandes empresas centralizadas, pero la historia nos muestra que, de hecho, allí existen prácticas fraudulentas muy comunes:
La caída de Terra-Luna, que hizo perder fortunas a cientos de miles de personas, demostró que “más grande” no siempre es “más seguro”. También podemos hablar de la caída de FTX donde se reflejaron malas prácticas por parte de sus administradores.
Claro, aunque muchos de ellos ofrecen servicios o productos legítimos y de calidad, también hay algunos que pueden incurrir en prácticas fraudulentas o poco éticas que perjudican a los usuarios o al mercado en general.
Una de esas prácticas fraudulentas es el uso de fondos de los clientes para fines propios y sin su consentimiento. Esto puede implicar la manipulación del mercado, el financiamiento de otros proyectos, el pago de multas o sobornos, etc.
El bloqueo o la limitación de los retiros cuando hay movimientos bruscos del mercado o presiones regulatorias. Esto puede dejar a los usuarios sin acceso a su dinero o a sus criptomonedas, provocando pérdidas o frustración.
Grandes plataformas como Blockfi se quedaron sin liquidez y se declararon en bancarrota, pero eso significa que han hecho un empleo indebido de los fondos de los clientes y además de que no aseguraron sus inversiones.
Estas malas prácticas pueden deberse a la incompetencia, la negligencia, la corrupción o la mala fe de dichos grandes actores.
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Rug pull o tirones de alfombras

En los “tirones de alfombra” o RugPulls, los estafadores vacían la liquidez de un token
Ahora hablemos de otra práctica bastante común:
Los rug pull o tirones de alfombra, que son un tipo de estafa que ocurre en el ecosistema cripto, donde un grupo de desarrolladores promueven un nuevo proyecto, generalmente con un token, entre los inversores y, para ello, hacen uso de técnicas de marketing que buscan generar la necesidad de los usuarios de invertir.
Estas técnicas pueden incluir la creación de una página web atractiva, el empleo de redes sociales o influencers para difundir el proyecto, la promesa de altos rendimientos o innovaciones tecnológicas, la oferta de bonos o recompensas por participar, etc.
El objetivo de los estafadores aquí es atraer la mayor cantidad posible de inversores y hacer que el precio del token suba rápidamente, creando una ilusión de éxito y confianza. Sin embargo, cuando el precio alcanza un nivel óptimo para los desarrolladores, estos venden todos sus tokens y retiran la liquidez del mercado, provocando que el valor del token caiga a cero y dejando a los inversores con unas monedas inservibles.
El nombre de rug pull o tirón de alfombra hace referencia a la sensación que experimentan los inversores cuando se dan cuenta de que fueron engañados y que perdieron todo su dinero. Es como si alguien les hubiera halado violentamente la alfombra bajo sus pies.
Un ejemplo reciente de este tipo de estafa es el caso de Squid Game Token, un token inspirado en la popular serie de Netflix que se disparó a más de 2800 dólares y luego se desplomó a menos de un centavo en cuestión de minutos.
Los desarrolladores del proyecto bloquearon la función de venta del token y luego se escaparon con más de 3 millones de dólares.
Esquemas ponzi o piramidales
¿Creías que las estafas piramidales eran cosa del pasado? Pues no, de hecho, han evolucionado y son una de las estafas con criptomonedas más comunes:
Los esquemas ponzi son un tipo de fraude financiero que consiste en ofrecer a los inversores unos rendimientos elevados y constantes a cambio de una inversión inicial. Lo típico: invierte 1000 y la próxima semana obtendrás 2000.
Sin embargo, estos rendimientos no provienen de una actividad real o productiva, sino de las aportaciones de los nuevos inversores que se van incorporando al sistema. Así que como en toda pirámide, cuando dejen de llegar inversores o su flujo disminuya, la pirámide se vendrá abajo.
En el 2021 y en el 2022 estos esquemas Ponzi evolucionaron hasta muchos de los juegos llamados P2E (jugar para ganar):
Uno de los ejemplos de dichos esquemas ponzi fue un juego llamado Cryptomines, en el cual los jugadores compraban flotas y naves a cambio de “minar” tokens visitando los planetas del juego. Sin embargo, su sistema necesitaba de nuevos inversores para que el valor del token se sostuviera, así que después de una gran subida el token se vino abajo.
A esta fecha muchos de los afectados siguen creyendo que no fueron víctimas de una estafa piramidal, ¿pero qué nombre podemos darle a un sistema que promete ganancias exorbitantes no con base a la utilidad sino a la entrada de nuevos actores?
Los ciberataques, de las estafas de criptomonedas más comunes

Las estafas de phishing son un tipo de ciberataque que consiste en suplantar la identidad de una entidad o persona de confianza para engañar a los usuarios y obtener sus datos personales, financieros o de acceso. Estos datos pueden ser utilizados para robar dinero, criptomonedas, identidades o información sensible.
Las estafas de phishing existen desde hace algún tiempo, pero siguen siendo populares entre los ciberdelincuentes que se aprovechan de la falta de conocimiento, la curiosidad o la codicia de los usuarios. Estos ataques pueden adoptar diversas formas, como:
- Correos electrónicos con enlaces maliciosos a un sitio web falso que imita el diseño y el dominio de una plataforma o servicio legítimo relacionado con las criptomonedas. Su intención es que el usuario introduzca sus credenciales, su clave privada o su código QR de su cartera de criptomonedas, y así poder acceder a sus fondos o a su cuenta.
- Mensajes de texto, llamadas telefónicas o aplicaciones de mensajería que simulan ser de una entidad oficial, como un exchange, una autoridad tributaria o un servicio técnico. Así consiguen que el usuario proporcione sus datos personales, bancarios o fiscales, o que realice un pago con criptomonedas a una dirección fraudulenta.
- Anuncios publicitarios, redes sociales o foros que promocionan ofertas, sorteos, airdrops o inversiones con criptomonedas que resultan ser falsas. El objetivo es que el usuario haga clic en un enlace malicioso, descargue un archivo infectado o envíe una cantidad de criptomonedas a una dirección fraudulenta.
Para protegerse de ellos es necesario reforzar la seguridad en nuestras conexiones y dispositivos: actualizar todas nuestras herramientas, no responder ni abrir correos maliciosos, no conectarnos a páginas sospechosas y conectarnos solo a redes propias en vez de públicas.
También te recomendamos: Ventajas, desventajas y peligros de las CBDC.
Estafas blancas
Hemos nombrado como “estafas blancas” a aquellas en las que no te roban las criptomonedas ni tu dinero, pero sí información, procesamiento en tus dispositivos o incluso difusión.
Aunque no te roban directamente, los responsables buscarán aprovecharse de tus recursos o tus datos sin tu consentimiento o conocimiento. Estos recursos o datos pueden ser utilizados para fines maliciosos, lucrativos o propagandísticos.
Estas estafas pueden adoptar diversas formas, como:
- Supuestas aplicaciones de minería que usan el poder de procesamiento de tu computador o tu móvil para minar criptomonedas para los estafadores. Estas aplicaciones pueden consumir mucha energía, ralentizar el rendimiento del dispositivo, dañar el hardware o exponer el dispositivo a otros ataques.
- Plataformas o servicios que te piden datos personales, financieros o de acceso para registrarte o acceder a sus beneficios. Estos datos pueden ser vendidos a terceros, usados para robar tu identidad o tu dinero, o empleados para realizar actividades ilegales.
- Campañas o iniciativas que te piden difusión o apoyo para promover un proyecto, una causa o una idea relacionada con las criptomonedas. Estas campañas pueden tener fines ocultos, como captar nuevos inversores para un esquema fraudulento, manipular el mercado o la opinión pública, o lavar la imagen de un proyecto cuestionable.
Las estafas románticas en el sector de las criptomonedas

Las estafas románticas también son muy comunes
Este tipo de estafa suele ser más común de lo que las personas imaginan, solo que las víctimas tienden a callarlas por miedo al ridículo: hablamos de las estafas románticas o amorosas.
Las estafas románticas son un tipo de fraude que se basa en el engaño sentimental para obtener dinero o bienes de las víctimas. Aquí el delincuente puede pasarse como una linda ucraniana que busca un esposo o un apuesto turco como los de las telenovelas. Sin embargo, el único fin es robarte sin ninguna compasión.
Con este tipo de estafa, el estafador intentará conquistarte, generalmente tejiendo una intrincada red de mentiras sobre sí mismo. Estos estafadores pueden pasar meses haciendo que desarrolles sentimientos románticos por ellos.
Una vez consiguen conquistarte te pedirán pagos en criptomonedas o te atraen para que inviertas en criptomonedas con ellos para que puedan pasar sus vidas juntos. Sin embargo, una vez que consiguen lo que quieren, desaparecen sin dejar rastro, dejándote con el corazón roto y el bolsillo vacío.
Aquí surgirá una duda importante, ¿cómo supieron que invertías o estabas interesado en criptomonedas? Probablemente dejaste tus datos en una página poco fiable, usaste archivos maliciosos o simplemente por azar ellos dieron contigo.
Robos en persona
El último tipo de estafas con criptomonedas del que hablaremos, son los robos en persona, fuera de la virtualidad:
Este tipo de crimen es menos común que los anteriores, pero parece tener un incremento en los últimos años. Aquí los criminales acceden a los fondos de los usuarios mediante la violencia, el hurto o el engaño. Algunas de sus prácticas son:
- Citas falsas para ventas en persona. Algunos estafadores consiguen citar a la víctima para realizar una transacción de criptomonedas en efectivo, pero luego se marchan con el dinero o las criptomonedas sin completar la operación.
- Accesos no autorizados a las frases semilla. Algunos ladrones consiguen acceder a las frases semilla de las víctimas y roban así sus fondos. Estos ladrones pueden ser familiares, amigos, compañeros de trabajo o incluso empleados de servicios de limpieza o reparación que encuentran las frases semilla escritas o guardadas en algún lugar.
- Extorsiones o secuestros con violencia. Algunos criminales recurren a la violencia física o psicológica para obligar a las víctimas a entregar sus criptomonedas o sus claves privadas. Estos criminales pueden ser asaltantes, secuestradores, extorsionadores o incluso policías corruptos que han identificado a las víctimas como poseedores de criptomonedas.
¿Cómo evitar ser víctima de estafas con criptomonedas?
- Especial precaución cuando no hay nombre de equipo en esa cripto que deseas invertir. Desconfía de los proyectos que no tienen transparencia o que no revelan la identidad o la experiencia de sus creadores.
- No ser avaricioso y ser prudente, no invirtiendo más de lo que se está dispuesto a perder. Las criptomonedas son un mercado volátil y arriesgado, donde no hay garantías ni regulaciones claras. Por eso, diversifica el portafolio y no pongas todos los huevos en la misma canasta.
- No informar en ningún lugar de que se posee criptomonedas. Mantén el anonimato y la discreción sobre el tema, tanto en línea como fuera de línea. Evita publicar o comentar sobre las ganancias, las inversiones o los proyectos con criptomonedas. Esto puede atraer la atención de los estafadores o los ladrones.
- Ser precavidos con los proyectos que no tienen una utilidad. Diversifica la propuesta de valor y el modelo de negocio de los proyectos. Hay que evitar los proyectos que solo se basan en el marketing, el hype o la especulación, y que no ofrecen una solución real o innovadora a un problema existente.
- Investigar bien cada proyecto. Comprueba la identidad y la reputación de los creadores, el código fuente del token, el contrato inteligente, el whitepaper, el roadmap, etc. Contrasta la información con fuentes fiables y objetivas y busca opiniones diversas y fundamentadas.
- Sé crítico con los influencers y medios que sigues. Estos pueden estar sesgados, manipulados o comprados por los creadores de las estafas. Revisa la credibilidad y la reputación de las fuentes y no confies ciegamente en lo que dicen, por más apoyo que tengan.
- Usar solo conexiones seguras o VPN y elegir un almacenamiento seguro. Hay que proteger la privacidad y la seguridad de la información y las cuentas. Evita las conexiones públicas o inseguras que pueden ser interceptadas por los hackers. También hay que usar carteras y plataformas seguras y reconocidas para guardar y operar con criptomonedas. Además, se puede usar la autenticación de dos factores o una frase de recuperación para proteger la cartera (lee: Cómo almacenar tus criptomonedas de forma descentralizada).
- Por supuesto, no quedarse callado y denunciar el fraude. Si se es víctima o testigo de una estafa con criptomonedas, repórtala a las autoridades competentes y a las comunidades pertinentes. Esto puede ayudar a prevenir más fraudes y a recuperar parte de los fondos perdidos.


